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Criterios diferenciales de terminalidad en un servicio de Medicina Interna. Cuidados Paliativos en pacientes no oncológicos

TítuloCriterios diferenciales de terminalidad en un servicio de Medicina Interna. Cuidados Paliativos en pacientes no oncológicos
Tipo de publicaciónTesis
2007
AutoresCarmona Espinazo, FF
AdvisorMangas Rojas, A, Mogollo Galván, A
Academic DepartmentMedicina
Date Published2007
UniversityCádiz
CityCádiz
Thesis TypeTesis Doctoral
Control de síntomas

Tradicionalmente, la medicina ha dado especial importancia al enfoque preventivo y sobre todo curativo en su labor asistencial. La medicina preventiva y la medicina curativa han copado todos los esfuerzos por parte de los profesionales sanitarios no sólo en su práctica clínica, sino también en su práctica investigadora. No obstante en los últimos años, existe una corriente en auge, que además de estas vertientes, preventiva y curativa, desarrolla su labor en un tercer aspecto. La medicina paliativa. De igual forma, nuestra sociedad, se ha preocupado por ofrecer todos los recursos posibles para llevar a cabo lo que conocemos con el término "calidad de vida", que de forma indefectible nos lleva a estudiar y profundizar en el término "calidad de muerte". El alivio del sufrimiento por parte de enfermos, familiares y cuidadores se ha convertido en el objetivo principal en lo que entendemos "calidad de muerte" como final de una vida con calidad. Por tanto, la muerte y todo lo que le rodea merece un profundo estudio e investigación. Es en éste ámbito, donde los Cuidados Paliativos adquieren gran importancia. La OMS define los cuidados paliativos como "cuidados activos totales destinados a enfermos con procesos avanzados e incurables y a sus familiares, con énfasis en el confort y calidad de vida". Durante muchos años este tipo de elementos han recaído exclusivamente en pacientes con cáncer y en las últimas etapas de su historia natural, a pesar de que pacientes no oncológicos presentaban criterios anteriormente comentados. El síndrome de inmunodeficiencia adquirida (SIDA), enfermedades desmielinizantes y degenerativas del sistema nervioso central, insuficiencia específica de órganos (especialmente la insuficiencia cardiaca), cumplen en mayor o menor medida en sus últimas etapas estas características. En definitiva, parece necesario reflexionar sobre la necesidad de incluir en programas de medicina paliativa pacientes no oncológicos que cumplan criterios de terminalidad, valorando la presentación clínica, el manejo de éstos enfermos, y las posibles diferencias con respecto a pacientes afectos de cáncer.